Cuatro días restan para el día del exámen, mi última participación para conseguir la beca: este lunes, si consigo la recomendación, será el comienzo de seis meses de silencio (y nervios) para saber cerca de enero si me conceden o no la beca.
Nunca me había preparado tanto para un exámen, en el colegio y en el secundario jamás -not ever once- estudié para un exámen, ni siquiera para las integradoras de los últimos años. Me bastaba con lo que retenía de las clases (prestaba atención, eso sí) y el típico repaso 30 minutos antes, y obtenía buenos resultados (mi promedio general de polimodal fue 8.26). En el CBC fue al revés, en las clases (si había) no se aprendía nada, pero con una hora diaria y constante de repaso bastó para promocionar con 7, 9, 9 y 10 (me faltan dos n.nU). Para hacerla corta, para este lunes hice la cuenta y llevo cerca de 415 horas de estudio de matemáticas, 260 horas de estudio de japonés (380 kanjis go go go!) y 100 de inglés (más todo lo que manejo a diario de inglés desde hace 10 años, plus resúmenes que hice de 4 novelas en inglés leídas para la beca). Estudio posta, en biblioteca, burger o plaza, sin música, sólo con libros papel y lápiz. Creo, tal esfuerzo refleja cuanto deseo obtener la beca.
No voy a negar que el estrés de los últimos días se hace notar, y más conociéndome. Los últimos días antes de un exámen (me pasó siempre en el colegio y en el CBC) suelo tirar la toalla pensando “listo, ya no voy a mejorar nada, con lo que sé será suficiente, dos días más de repaso no harán diferencia”. Muy probablemente el fin de semana la pelearé con “si estudio” o un “ya fue, que sea lo que dios quiera, ya estudié bastante”. Suelo abandonar en el “último paso”; y me tiene de las puntas. Si fuera la única oportunidad, es muy probable que me ausentase, tirando todo el esfuerzo. “Mejor quedar con la incógnita que con tal rechazo”. Esta semana me preguntaron “¿por qué decís que tenes asúmido no vas a ser elegido?”, pues para sacarme un poco de tensión.
Jejej, es fácil notar mi falta de confianza. Un psicólogo acusaría a mi historia personal; pero aún así, y con mi automotivación-inversa (como la de asumir fracaso) conservo espíritu de autosuperación. Pase lo que pase el lunes, haya o no errores bobos en signos, la presión del tiempo afecte o no, daré lo mejor que tengo: promedio de factores, nada de suerte. Voy preparado, y el resultado será lo que me merezca. Kamisama sabrá si mis próximos años serán aquí o あっち.
がんばるぞ!!




