Once postulantes se presentaron a los exámenes para la beca de pregrado. Solo dos pasaron a la entrevista.
Hubo cambios que agarraron por sorpresa a todos.
1) El exámen de matemática cambió completamente. Siempre tuvo 5 items de 10 puntos, y 2 items de 25 puntos divididos en 2 subitems cada uno. Este año el tercer item se dividió en 3 subitems, y desconozco cuanto valía cada punto. Los contenidos también cambiaron, en el punto 2 y 3 aparecieron integrales con módulo y sucesiones (sólo aparecieron, en un nivel mucho más simple, en el exámen del 2006). Ni ún sólo triángulo. Todo lo que estudié de trigonometría y geometría no sirvió para nada. En los exámenes anteriores siempre aparecía un triángulo.
2) El exámen de japonés también cambio el contenido y el formato. No hubo niveles A, B y C, se unieron en un único exámen avanzando gradualmente. Aparecieron kanji desde el primer punto y en el segundo desaparecía el furigana. El nivel del exámen Nihongo A (hasta de su último punto) ahora sólo era el primer punto y parte del segundo, siendo el cuarto punto de nivel Nihongo C.
3) Japonés no fue opcional, los tres exámenes eran obligatorios. Esto causo que la mayoría (que se les informó no era necesario saber japonés) no tuvieran ni oportunidad.
4) Las notas se sumaban, y el requisito para pasar a la entrevista aumentó 175 puntos.
Lo único que reconocí del exámen fue el de inglés, que fue exactamente igual a los anteriores, cuyo modelo pude estudiar de 9 exámenes de años anteriores.
Mis notas fueron matemáticas: 27, inglés: 70, japonés: 40. Treinta y ocho puntos por debajo del requerido. Las dos que llegaron al mínimo, Liliana y Natalia (dos compañeras de mi clase de matemáticas) tuvieron 183 y 196. La verdad, una desilución. Esperaba llegar a la entrevista. Este cambio (tanto de las reglas, como de los contenidos) nos agarró por sorpresa a todos. Podría jurar, que sin el exámen de matemáticas no ampliaba los temas, y no se unificaban los de japonés, hubiera sacado mínimo 70 de promedio. Una bronca…, realmente me esforzé muchísimo, pero no contaba con que japonés se uniría (limitando mis conocimientos de 100 puntos -podía hacer Nihongo A completo- a 30) ni que matemática cambiara la cantidad de ejercicios y añadiera temas como integrales y suceciones con módulos.
Todavía no caigo a tierra, sigo algo shockeado, cometí mi error absurdo (puse una respuesta correcta pero no simplifiqué, y como corrigen comparando con una tabla la calificaron como mal). Descanse bien, me prepare lo suficiente, practiqué hasta el cansancio, pero no conté con que el nivel subiria tanto este año (justo ESTE año, como para no tener un examen anterior con el cual comparar nivel), ni con que japones se volvería obligatorio y se subiera el requisito.
Siento que no merecí tal nota. Hace 7 días, me informó la encargada de becas que podía hacer los tres Nihongo opcionalmente, y se promediarían. Hoy, la misma encargada, dijo que había un sólo exámen (nuevo para todos, ni A, ni B ni C) y cuyo puntaje se contaba. Y a todas mis preguntas durante estos seis meses, las dos encargadas se contradecían entre sí. No existen temarios de los exámenes, por lo que la única referencia, para todos los postulantes, eran los exámenes de años anteriores. Este año, dos de los exámenes eran nuevos, no teníamos ninguna referencia para prepararnos. El temario que publiqué anteriormente, era uno para el EJU (un exámen de similar nivel a estos exámenes, pero no contaba con que ahora cambiarían).
El nivel que ví de matemáticas este año, sin duda no es ni a millas el nivel de un egresado de nivel medio. O Argentina tiene un PÉSIMO nivel educativo, o el nivel de la admisión a las universidades japonesas (o al menos a esta beca) es bastante elevado.
Le deseo toda la suerte del mundo a Lili y Natalia, ojalá que vayan las dos. Yo no hablaré más del tema en este blog, y me volveré a postular el año que viene.



